cuidar sofá piel

Cómo mantener en buen estado los sofás de piel

El cuidado y la limpieza de la casa es una de las rutinas habituales en todos los hogares. Sin duda es también motivo de discusión entre parejas y madres e hijos por el reparto cuanto menos equitativo que se desprende de ciertos malos hábitos o costumbres ya adquiridas.

Aunque algunas tareas domésticas no constituyen para muchos esfuerzo alguno como puede ser hacer la comida, tarea esta que determinadas personas consideran incluso que les relaja, es cierto que ocupan gran parte del poco tiempo del que disponen las familias. Cada vez más agobiados por las obligaciones diarias, unas pautadas por la propia sociedad como son unos estrictos horarios de trabajo o unos horarios escolares poco flexibles, la verdad es que no es plato de gusto llevar a cabo algunas tareas de la casa cuando uno está abatido por el cansancio y el estrés diario.

Hoy vamos a centrar parte de nuestro artículo en la limpieza de un artículo de nuestro hogar que a más de uno trae de cabeza, los sofás y, más particularmente los de un material como lo es la piel, que requiere de ciertos cuidados específicos.

El consejo más importante y que sin duda, hay que tener en cuenta en primer lugar a la hora de hacerse con cualquier pieza de cuero, ya sea un sofá u otro producto para nuestro hogar, es la colocación del mismo.

Si usted tiene un sofá de piel en su casa es importante que lo mantenga alejado de toda fuente de calor, así como del contacto directo del sol, pues no hay nada que haga más daño a este material. Un exceso de luz directa sobre el sofá puede causar que poco a poco vaya perdiendo el color original, así como una temperatura elevada en el ambiente cercano puede provocar fisuras y grietas, dado que la piel es un material excesivamente delicado.

Los sofás de piel son como un niño que necesita de mimo y cuidados habituales, tal es así que no estaría de más aplicar de vez en cuando sobre los mismos un poco de la tradicional crema hidratante que usamos a diario después de la ducha o el baño. De igual manera, cada uno o dos meses sería conveniente la aplicación de aceites diseñados para este material.

No cabe lugar a dudas que cuando uno va a hacerse con un sofá debe decidir además de entre un sinfín de tonalidades, también en los materiales y pautas de mantenimiento de los mismos. El cuero resulta a todas miras elegante, sin embargo, el cuidado del mismo requiere una dedicación que muy pocos están dispuestos a prestarle.

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